miércoles, 30 de noviembre de 2011

3. ESTETICA Y FILOSOFÍA

A lo largo de la historia de la música, la producción de los diferentes autores y escuelas se ha visto inspirada por distintas corrientes de pensamiento, ya las generales en cada época. En la antigua Grecia encontramos las primeras consideraciones de orden estético sobre la música.


Según Aristóteles la música la considera el arte más imitativa de todas las demás, un juguete para los mayores, según él; pero ayuda a formar el carácter. La música es principalmente un arte movilizador de emociones pero según este filósofo apenas pertenece a la estética, siendo lo más importante de ella su ritmo, el cual es el que refleja con mayor fidelidad los caracteres de los personajes teatrales y las situaciones.Tradicionalmente, la estética de la música o la estética musical, está concentrada en la calidad y el estudio de la belleza y del disfrute de la música.


Es la disciplina que se ocupa del estudio histórico de las distintas formas en las que se ha entendido la música, es decir, de la evolución histórica del concepto "música".

A lo largo de la historia, han sido diversas las maneras en las que los compositores y escritores que se han ocupado de la música la han definido, aunque, básicamente, quepa distinguir dos tendencias.
La primera de ellas, procede de la filosofía pitagórica y considera que la música está relacionada con las matemáticas, dado que se basa en correspondencias numéricas que se muestran en las distancias entre las notas y la longitud de las cuerdas en los instrumentos. Dichas correspondencias no serían sino el reflejo de la armonía universal, que se basaba toda ella en la proporción matemática. A causa de esto, se suponía también la existencia de una música cósmica, la "Armonía de las Esferas", que sería el sonido que harían los astros al girar.

La segunda de las tendencias se pone, por el contrario, en el lado del oyente y considera fundamental la capacidad de conmover de la música. La conciencia del poder de la música llevará a numerosos autores a clasificar melodías e instrumentos según el tipo de sentimiento que puedan despertar en el oyente e incluso a buscar modelos de música adecuados para cosas tan diversas como la educación o la medicina.
Estas dos ideas, adoptadas por el Cristianismo, permanecerán en la formación de los músicos hasta entrado el siglo XVIII. La segunda tendrá una importancia especial, toda vez que se verá influida por la idea de que el arte debía imitar a la Naturaleza, que será la base de la teoría artística europea hasta comienzos del siglo XX. El resultado es que la música será considerada como un arte de importancia secundaria, que debía ir subordinada a un texto al que se limitaría a ilustrar. Las causas de esto son dos: la primera, la escasa capacidad de la música para imitar, salvo ruidos concretos y de forma muy limitada, y la segunda, relacionada con la capacidad de conmover, el poder que la música podía llegar a tener sobre el alma. Todo ello hace que se considere a la música como un arte potencialmente peligroso, ya que no se dirigía al intelecto, sino al sentimiento del hombre. Por ello, se la subordina al texto y se compara su papel con el del color dentro de un cuadro.

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